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domingo, 5 de junio de 2011

CULTIVANDO LA VERDAD

Carlos Mora Vanegas
«Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Juan 8:32).
Qué importante es siempre decir la verdad, no dejar que está se contamine con la mentira, la falsedad. Desafortunadamente la humanidad se identifica más con la segunda que con la primera. Pero nos corresponde a cada uno estar atento con respecto a la verdad, cultivarla. Hacer que esta eflorezca siempre.
En Juan 18:37-38 Jesucristo le dijo a Pilato: «Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz. Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad?…» ¿Qué es la verdad? Lo cierto que sobre ella nos dice luventicus.org. que "Verdad" ha sido y es un concepto utilizado con frecuencia, tanto en el ámbito académico como en la vida cotidiana. Pero es en el ámbito de la Filosofía donde adquiere una especial relevancia. 
Como ha ocurrido con todas las palabras, también la palabra "verdad" ha cambiado su significado con el paso de los siglos. Para saber qué es lo que quiere decir un filósofo cuando lo utiliza es necesario ubicar al autor en su contexto histórico y al concepto "verdad" dentro del contexto total del pensamiento del autor de que se trata.
Aristóteles decía al respecto, que: un enunciado es verdadero si lo que dice se corresponde con aquello de lo que se habla, si hay "adecuación del intelecto a la cosa", entendida esta última de un modo realista, como la cosa en sí, existente más allá del sujeto e independiente de él.
Por su parte , Tomás de Aquino señala: Considerado en relación al intelecto, todo ente es verdadero. En este sentido decir que algo "es" o decir que "es verdadero" es lo mismo. "Verdad" y "ser" se equiparan. Por eso se dice que "verdad" es uno de los "trascendentales" del ser. A esta acepción del término verdad se la denomina "verdad metafísica" o "verdad ontológica".
Para Husserl, : La verdad es la adecuación entre lo "mentado" y lo dado, que no es la cosa real, el ente existente en sí, sino el fenómeno. El conocimiento y la verdad se dan en un plano "trascendental" o "puro", equidistante tanto del realismo —que hace hincapié en el objeto— como del idealismo —que pone el acento en el sujeto—. La Fenomenología toma lo dado tal como se presenta al sujeto, sin pretender ir más allá. 
Nos acuerda Wikipedia sobre ella, que: el significado de la palabra verdad abarca desde la honestidad, la buena fe y la sinceridad humana en general, hasta el acuerdo de los conceptos con las cosas, los hechos o la realidad en particular. Para el hebreo clásico el término `emunah significa primariamente «confianza», «fidelidad
Lo que es cierto; Lo que es conforme con la realidad; Lo que se dice cuando es conforme con lo que se piensa o se siente; Que se acepta como cierto por consenso.
 Se nos dice, que el descubrimiento de la verdad es el único propósito de la filosofía, que es la más antigua ocupación de la mente humana y tiene buenas perspectivas de seguir existiendo, cada vez, más activa, hasta el fin de los tiempos.
Se nos agrega además sobre ella: que es  lo que está de acuerdo con los hechos y observaciones; respuestas lógicas que resultan de examinar todos los hechos y datos; una conclusión que se basa en evidencia no influida por deseos, autoridades o prejuicios; un hecho inevitable (que no se puede evadir) sin importar cómo se llegó a él.
Nos  comenta, misrepuestas.com al respecto, que: la verdad es algo fundamental en la vida humana, que, a modo personal, creo que sólo puede definirse en términos de lo que no es. En este sentido la verdad se comporta como aquello que no es falso y que se configura en conformidad de lo que se piensa con lo que se hace o dice.
La verdad, desde todas las perspectivas que se ocupan de responder los problemas asociados a ella, se ha configurado como un concepto abstracto de gran influencia para todas las disciplinas, de esta manera, al lograr definir con exactitud la verdad, y en ciertos términos, la realidad, se logran establecer enunciados imposibles de refutar, lo que se encuentra en constante tensión.
La verdad es algo tan fundamental que no sólo se comporta como uno de los problemas filosóficos por excelencia, sino que es también una de las bases del comportamiento social humano. No es posible establecer relaciones sociales significativas y duraderas sin tener la facultad de confiar en un otro. Una vez que la confianza se rompe, el establecimiento de relaciones con otros significantes se vuelve bastante difícil. De este modo, una vez que nuestro comportamiento comienza a basarse en aspectos que poco se relacionan con la verdad, las relaciones basadas en la confianza se rompen y poco queda de relaciones sociales valorables.
En concreto nos aporta laverdadparaelmundo,com: que La verdad es cualidad de una declaración. Esa cualidad es más que el mero hecho de encajar en mi sistema de creencias actual. Una declaración verdadera debe de enlazarse o de ser coherente con toda otra idea mía, pero esto en sí no es garantía que es la verdad, porque es posible que mis otras ideas no estén de acuerdo con los hechos. La verdad es lo que corresponde a los hechos y la realidad objetiva
Conclusión
Hay que identificarse con el alcance y repercusiones que se derivan de la verdad, tomar en cuenta lo anteriormente señalados, así como las diferentes teorías de la verdad desde la Coherentista, del Conceso, Pragmática, deflacionaria, correpondestista, entre otras.
*Fuentes debidamente señaladas.










CUIDADO CON LA MENTIRA

Carlos Mora Vanegas
Aunque digan la verdad, los mentirosos no son creídos. Marco Tulio Cicerón
El castigo del embustero es no ser creído aún cuando diga la verdad. Aristóteles
Resumen
Que decepción, frustración problemas se genera cuando la mentira aflora, y más cuando se hace uso de ella perjudicando a terceros, sin determinar que a la larga es a nosotros mismos quien afecta.
 Es lamentable descubrir la mentira cuando viene de aquellas personas  en que hemos depositado confianza, que creemos en ellas, que consideramos nobles, serias, incapaces de la traición, de mentirnos, engañarnos.
 Sin embargo,  la mentira es una realidad aflora a cada momento y ella genera repercusiones muchas veces graves, hasta puede originar muertes, además de daños psíquicos, afectar la moral, nuestros valores.
 Los efectos de la mentira son perniciosos, como ellos nos perjudican en nuestra evolución espiritual, crecimiento personal, de ahí la importancia de adentrarse en su alcance, lo que representa y evitar al máximo dejar que nos aprisione y nos perjudique.
 Tiene como sinónimos: embuste, bola, coba o falacia.
Consideraciones generales, definiciones,  alcance.
Nos dice sobre ella Wikipedia,  que: una mentira es una declaración realizada por alguien que cree o sospecha que es falsa o parcial, esperando que los oyentes le crean, ocultando siempre la realidad en forma parcial o total. Acción y efecto de decir algo diferente a la verdad.
 Se nos dice, que mentir implica un engaño intencionado, consciente, y estudios demuestran que el ser humano tarda más mintiendo que diciendo la verdad, lo que es muy cierto. Muy interesante la posición de Wikipedia cuando nos hace referencia a la interrelación de la mentira con la moralidad, aspectos que no se puede descuidar y se nos dice, que Mentir está en contra de los cánones morales de muchas personas y está específicamente prohibido como pecado en muchas religiones. La tradición ética y los filósofos están divididos sobre si se puede permitir a veces una mentira (pero generalmente se posicionan en contra): Platón decía que sí, mientras que Aristóteles, san Agustín y Kant decían que nunca se puede permitir.
En función de las circunstancias, se entiende que mentir para proteger a personas de un opresor inmoral suele ser permisible. Es el caso, por ejemplo, de las víctimas de una guerra.
Mentir de una forma que intensifica un conflicto, en vez de atenuarlo, generalmente se considera el peor pecado.
Un mentiroso es una persona que tiene cierta tendencia a decir mentiras. La tolerancia de la gente con los mentirosos habitualmente es muy pequeña, y a menudo sólo se necesita que se sorprenda a alguien en una mentira para que se le asigne la etiqueta de mentiroso y se le pierda para siempre la confianza. Esto, por supuesto, es moderado por la importancia del hecho al que se refiera la mentira.
 Por su parte, nos aporta, elsiglodedurango.com.mx, sobre ella, que consideremos, que
la mentira es la afirmación o negación de una cosa contraria a la realidad o diferente a ella. Su esencia misma es el engaño y su gravedad depende del grado de egoísmo o maldad que la engendre. Puede darse como expresión espontánea, un "recurso fácil" del momento, o como engaño maquinado o premeditado. Es decir, puede generarse a causa de una actitud descuidada y fantasiosa en el modo de pensar y de hablar, o constituir un engaño deliberado. Mentir fácilmente se convierte en hábito y con el tiempo vuelve casi insensible la conciencia del mentiroso.
La mentira es uno de los males más generalizados en nuestra sociedad, al punto que la conciencia de muchos se ha insensibilizado y debilitado con respecto a este mal. Hay muchos que creen que "no se puede vivir sin mentir". Por lo general, el hombre se justifica al hacerlo, pero sus justificaciones resultan ilusorias y sin fundamento, pues la falsedad y la mentira son inmorales.
La falsedad y el engaño resultan muy perjudiciales en la relación entre los seres humanos. Fomenta la desconfianza, el recelo, la duda, la incredulidad, la sospecha. Destruye la comunicación y el ambiente de unidad. Debemos desecharlos de todas las áreas de nuestra vida, sea el hogar, el trabajo, el comercio, el gobierno, la escuela, es decir, en todo ámbito y bajo toda relación
Muy interesante lo que nos aporta la fuente señalada, que tomemos en cuenta, que se puede mentir por las siguientes razones:  
·        Para obtener ventajas económicas injustas, ganancias deshonestas, o para robar.
·        Para exaltarse a uno mismo
·        Para evitar un castigo o disciplina justos.
·        Por avaricia
·        Para aparentar ser mejor de lo que se es.
De aquí, que es importante hablar con la verdad, a fin de poder comunicar la verdad, es necesario pensar la verdad y no guiarnos por prejuicios, intereses personales, ilusiones ó fantasías. Sólo el que dice la verdad se vuelve digno de confianza.
 No olvidemos además,  lo que nos recuerda Wikipedia, de que pese a que las mentiras estén mal vistas, se ve como algo normal considerar que hay mentiras peores que otras, por ejemplo: San Agustín distingue ocho tipos de mentiras: las mentiras en la enseñanza religiosa; las mentiras que hacen daño y no ayudan a nadie; las que hacen daño y sí ayudan a alguien; las mentiras que surgen por el mero placer de mentir; las mentiras dichas para complacer a los demás en un discurso; las mentiras que no hacen daño y ayudan a alguien; las mentiras que no hacen daño y pueden salvar la vida de alguien, y las mentiras que no hacen daño y protegen la "pureza" de alguien. Por otra parte, San Agustín aclara que las "mentirijillas" no son en realidad mentiras.
Por su parte Tomás de Aquino, distingue tres tipos de mentiras: la útil, la humorística y la maliciosa. Según Tomás de Aquino, los tres tipos de mentiras son pecados. Las mentiras útiles y humorísticas son pecados veniales, mientras que la mentira maliciosa es pecado mortal.
El tipo más grave de mentira es la calumnia, ya que con esto se imputa siempre a algún inocente una falta no cometida en provecho malicioso.
Por último, queremos hacer referencia a un aspecto muy interesante de la mentira como lo comenta José Luís Catalán, que, cuanto más se cae en la tentación de mentir más difícil es controlar la abundante base de datos de las versiones dadas y más imposible resulta comentar, repetir o seguir con coherencia lo novelado, de forma que los detalles chirrían y de pronto un personaje famoso es novio de una prima mientras que antes lo era de una hermana, estuvimos dos años estudiando en el extranjero mientras que esos mismos años estudiamos un Máster de prestigio en la localidad donde vivimos, conocemos a quien luego resulta que no nos conoce, etc. .
El hábito se mentir se puede transformar en un trastorno de la personalidad que podríamos llamar 'seudología fantástica' que es una compulsión a imaginar una vida, unos acontecimientos y una historia en base a causar una impresión de admiración en los espectadores.
Este afán por impresionar está  basado en la imperiosa necesidad de resultar valiosos e geniales por medios tramposos ya que por los naturales de la simpatía y ser espontáneos dudamos el poder conseguirlos.
Conclusión
Evitemos dejarnos aprisionar de la mentira, de tal forma que ello no nos origine problemas en nuestro crecimiento personal, personalidad, conducta y no nos afecte en nuestras interrelaciones, cultivemos y manifestemos siempre la verdad
Docente Universitario de Postgrado. Área de Faces, Universidad de Carabobo

viernes, 4 de marzo de 2011

SABER CONTROLAR LA AMBICION

Carlos Mora V
"EL mundo está lleno de dolor que genera sufrimiento. La raíz del sufrimiento es el deseo. Si quieres arrancarte esa clase de dolor, tendrás que arrancarte el deseo" (Buda)
Un hombre no es desdichado a causa de la ambición, sino porque ésta lo devora. Montesquie
No se puede negar el derecho a cada persona de tener sus ambiciones en pro de su crecimiento personal, de aprovechar la oportunidad de vida que se nos ha concedido, pero no  debemos dejarnos atrapar   por ella, sobre todo, cuando involucra daños a otros, afectaciones que muchas veces tienen un alcance fatal, especialmente cuando no se la sabe manejar y se da paso al poder, a querer controlarlo todo.
 Lo cierto, que para aquellos que se han identificado con su crecimiento personal, en pro de  disfrutar su vida intensamente, servir a los demás, cumplir con su misión del por que se paso con esta forma por esta dimensión, deben saber identificar el alcance de la ambición y saberla manejar .
Al  respecto del tema  nos aporta  usuarios.multimania.es que consideremos que la ambición es  "Deseo ardiente de conseguir poder, riqueza, dignidades o fama".
Nos agrega además, que el problema de la ambición no está en el loable deseo de prosperar, ni en la inquietud sana por aspirar a un mejor nivel de vida, dentro de unos límites razonables, sino en llegar a convertir la propia existencia en lucha, violencia y actividad febril por las riqueza, el encubrimiento personal, las alabanzas, las admiraciones,...
La ambición sin freno, la ambición como conducta y estilo de vida, no sólo es uno de los más graves impedimentos de la felicidad humana, sino que puede llegar a empobrecer y destruir el corazón del hombre y sus más nobles sentimientos.
Nos comenta también la fuente de información señalada, que los hombres ambiciosos en ente sentido negativo piensan que les va a ser posible comprar la felicidad, aferrados a un desesperado desasosiego que les incapacita para vivir y disfrutar el presente, en espera de un porvenir que jamás se hace realidad. La verdadera felicidad no se compra ni tiene precio y está tan a la mano del pobre como del rico, está tan próxima a nosotros que la encontraríamos en nuestro derredor si supiéramos aceptar nuestra realidad de buena voluntad, en paz y armonía con nosotros mismos.
No hay un camino que nos lleve a la felicidad, ya que sólo nos está permitido descubrirla, cultivarla y disfrutarla mientras hacemos el camino. La ambición que empobrece al corazón humano y destruye los sentimientos más nobles es la que viene engendrada por el egoísmo, la vanidad y el loco afán de imitar a los demás y aventajarles en lujo y ostentación. Pero lo grave es que quien se deja embriagar por la ambición desenfrenada terminará por sacrificar a su propia familia, su hogar sus amigos, su salud y su bienestar: Y es que la ambición malogra, antes o después, las aspiraciones elevadas y sofoca cuanto de noble, delicado, sensible y bello hay en su carácter.
Muy interesante además, el comentario  que existe, sin embargo, una loable y legítima ambición, aspiración o deseo de superarse y mejorar, de cuyo logro deriva la verdadera felicidad que ennoblece y dignifica al hombre. Es la de aquel que procura ser útil a la humanidad, que se esfuerza en luchar contra la ignorancia, en contagiar a los demás sus ideas y actitudes positivas, llenas de esperanza y de confianza en sí mismo y en el prójimo. En definitiva, es noble ambición establecer un reto constante consigo mismo de superación para el logro de las condiciones materiales más idóneas que permitan servir provechosamente a nuestros semejantes. La legítima y loable ambición no está en la satisfacción sin medida de los deseos ni en el halago constante de los sentidos o en buscar afanosamente la felicidad en exclusiva para sí mismo, sino en el fomento y desarrollo de nuestra naturaleza espiritual, sembrando alegría, jovialidad, amor y servicio desinteresados.
Casi siempre es por falta de elevadas ambiciones, nobles aspiraciones, como entusiasmo, esfuerzo y perseverancia, voluntad y un motivo que dé sentido a !a propia existencia, por lo que fracasan quienes se olvidan de vivir cegados por la raquítica ambición de atesorar riquezas y honores
 Tengamos presente, que cuando nos toca contactarnos con la ambición, estemos atento  en su alcance, saberla manejar  a fin de no nos afecte no solo en emocional, espiritual y aun en lo físico, así como en  sus repercusiones, porque de no controlarla, se da la oportunidad que ella lo haga y nos afecte  significativamente,  tengamos presente los  comentarios, frases al respecto que nos dicen:
  • Pocas o ninguna vez se cumple con la ambición que no sea con daño de tercero. Miguel De Cervantes
  • Todas las ambiciones son lícitas, excepto aquellas que elevan las miserias de la humanidad. Joseph Konrad.
  • El sufrimiento de unos puede ser provocado por la ambición de otros. Madre Teresa De Calcuta.
  • La ambición es el último refugio del fracaso. Oscar Wilde.
  • No es pobre el que tiene poco, sino aquel que teniendo mucho desea todavía tener más. Epicuro
En definitiva, hay que controlar  la ambición y evitar lo que ocurre por ejemplo  a muchos presidentes, como el tan sonado y dramático  caso del Líbano con Cadafi, que ha conllevado a un caos a ese país y en donde han muertos muchos seres inocentes, así ,como la inestabilidad  en otros  en donde sus presidentes debido a su ambición pretenden  permanecer en el poder, no importando lo que ello pueda originar con tal de  satisfacerla .